Declaración conjunta sobre el proyecto de la estación de esquí de San Glorio (FAPAS, FOP, SEO/BirdLife, Urz y WWF/Adena)

La estación de esquí de San Glorio debe someterse a la normativa de protección comunitaria, nacional y autonómica

La zona afectada está amparada bajo el Plan de Recuperación del Oso Pardo, las Directivas comunitarias de Aves y Hábitats y la Red de Espacios Naturales de Castilla y León, lo que dificulta notablemente la posible aprobación de un desarrollo tan intensivo.

1. Toda el área potencialmente afectada por el proyecto está incluida en la Red Natura 2000 (Directiva 79/409/CEE relativa a la conservación de las aves silvestres y Directiva 92/43/CEE relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres). La vertiente leonesa está incluida en la ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) del Parque Regional de Picos de Europa y en el LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) del Parque Regional de Picos de Europa. La vertiente cántabra está incluida en la ZEPA de Liébana y en el LIC de Liébana. La vertiente palentina está dentro de la ZEPA de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre - Montaña Palentina y del LIC de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre - Montaña Palentina.

La designación de ZEPA se explica por la presencia de especies relevantes como la perdiz pardilla, el águila real, el urogallo cantábrico, el alimoche, el picamaderos negro o el pico mediano, entre otros. En cuanto a los LICS, se han identificado en la zona un total de 52 comunidades vegetales incluidas dentro de algunos de los hábitats de interés comunitario, de las cuales 9 pertenecen a hábitats de interés prioritario. La consideración de este territorio como ZEPA y LIC, y su inclusión dentro de la Red Natura 2000, supone la obligación de los estados miembros de evitar “el deterioro de los hábitats naturales y de los hábitats de las especies, así como las alteraciones que repercutan en las especies que hayan motivado la designación de las zonas (...)” (art. 6.2 de la Directiva Hábitat). Además, cualquier plan o proyecto que pueda afectar a estos lugares deberá ser evaluado de manera adecuada, pudiendo ser autorizado solamente “tras haberse asegurado de que no causará perjuicio a la integridad del lugar en cuestión” (art. 6.3). Para el caso que nos ocupa, en el que encontramos hábitats y especies prioritarias, el art. 6.4. establece que “únicamente se podrán alegar consideraciones relacionadas con la salud humana y la seguridad pública, o relativas a consecuencias positivas de primordial importancia para el medio ambiente, o bien, previa consulta a la Comisión, otras razones imperiosas de interés público de primer orden”.

2. Toda el área está incluida dentro del ámbito de la Estrategia y los Planes de recuperación del oso pardo, tanto en Cantabria (“Plan de Recuperación del oso pardo en Cantabria”, Decreto 34/1989, de 18 de mayo) como en Castilla y León (“Plan de Recuperación del oso pardo en Castilla y León” Decreto 108/1990, de 21 de junio). Los osos pardos en España están considerados como “en peligro de extinción” (RD 439/1990, por el que se regula el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas) y al igual que otras muchas poblaciones de oso pardo en el mundo se enfrentan a constantes amenazas, siendo las más importantes la muerte de osos causada por personas y la pérdida y fragmentación del hábitat. Además, el pequeño tamaño de las poblaciones ibéricas es de por si un peligro y la extinción puede ocurrir como resultado del azar. En España quedan poblaciones de oso en la Cordillera Cantábrica y Pirineos; los osos cantábricos se reparten en dos poblaciones genéticamente incomunicadas que deben considerarse como unidades de conservación independientes. El proyecto de San Glorio se ubica en la población oriental, que se extiende por unos 2.500 km2, esencialmente en los espacios protegidos de la Montaña Palentina, Picos de Europa y montes colindantes de Cantabria y Asturias. Es la población cantábrica menos numerosa, y es posible que su censo no supere los 25 ejemplares. Esta población tiene serios problemas demográficos y genéticos: el número de machos duplica con creces al de hembras, la producción de oseznos es bajísima y tiene uno de los más bajos grados de variabilidad genética registrados. Por estos motivos, está considerada como una de las poblaciones de osos más amenazadas del mundo: no hay que olvidar que el oso pardo es una especie considerada como “prioritaria” en la Directiva de Hábitats, cuya conservación supone una especial responsabilidad. El proyecto de San Glorio, tal y como lo describen sus promotores, afecta de lleno a una zona con presencia permanente de ejemplares de oso pardo y con excelentes hábitats de refugio y de alimentación primaveral (praderas y pastizales de montaña) y estival (arandaneras), y en sus inmediaciones se localizan robledales y hayedos de alta calidad que asimismo son utilizados por los osos para alimentarse en otoño e invierno. La zona afectada es, igualmente, encrucijada muy utilizada por los osos para transitar entre diferentes zonas de importancia para la especie. En los dos Planes de Recuperación del Oso Pardo aprobados, correspondientes a las comunidades de Castilla y León y de Cantabria, se advierte la obligatoriedad de realizar, con carácter preventivo, un informe relativo al impacto sobre la población de osos y su hábitat frente a cualquier inversión pública o actividad privada que se vaya a materializar en el ámbito de aplicación del Plan, pudiendo este informe condicionar su ejecución (arts. 4 y 3, respectivamente).

3. La zona afectada por el proyecto en sus vertientes leonesa y palentina está incluida en la Red de Espacios Naturales Protegidos de la Comunidad Autónoma de Castilla y León. La vertiente leonesa está dentro del Parque Regional de Picos de Europa (Ley 11/1994, de 18 de julio), y el territorio perteneciente a la provincia palentina está declarado como Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre - Montaña Palentina- (Ley 4/2000, de 27 de junio). El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del Parque Regional de Picos de Europa tiene como objetivo prioritario “proteger los recursos naturales, su vegetación, flora, fauna, gea y paisaje” (art. 9). Para asegurar dicha protección, establece que “la práctica de actividades deportivas estará restringida en las zonas y épocas que resulten sensibles en el ciclo vital de especies en precario estado de conservación” (art. 48.3) y que se evitará “la introducción de cualquier elemento artificial en el medio natural que límite el campo visual, rompa la armonía del paisaje o desfigure la perspectiva” (art. 17.1). Finalmente, obliga a someter los proyectos de estaciones de esquí a Evaluación de Impacto Ambiental al considerarlos “sumamente polémico por las consecuencias en el medio natural donde se desarrolla” (art. 48.4). Por su parte, el PORN del Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre - Montaña Palentina prohíbe en su artículo 63.4 “la instalación de nuevas infraestructuras de cualquier tipo con destino a la práctica del esquí alpino".

Las comarcas implicadas están necesitadas de un fuerte impulso social y económico que contrarreste la pérdida de población y de renta que vienen sufriendo, pero las soluciones tienen que garantizar la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica del territorio. Existen otras alternativas para el desarrollo socioeconómico de la zona más respetuosas con la conservación de su valioso patrimonio natural. Con el objetivo de ponerlas en marcha, es necesario que la Junta de Castilla y León realice y apruebe los Planes Rectores de Uso y Gestión y los Planes de Uso Público y Mejoras para el Parque Regional Picos de Europa y el Parque Natural Fuentes Carrionas y Fuente Cobre. Estos planes, que a pesar de los años transcurridos desde la declaración como espacios naturales protegidos no han sido aprobados, deben garantizar la conservación y utilización racional de los valores naturales y el impulso social y económico que estas comarcas necesitan, convirtiendo a los Parques en auténticos motores de desarrollo.

Por otro lado, el cambio climático afectará de manera clara a las instalaciones de esquí alpino en la Cordillera Cantábrica. Es un hecho aceptado que el clima terrestre está experimentando un calentamiento sin precedentes en la historia reciente de la Tierra: la temperatura mundial del planeta ha aumentado 0,6 ± 0,2 ºC desde finales del siglo XIX, las temperaturas mínimas se han incrementado en 0,2 ºC por decenio, la primavera se ha alargado de 1 a 4 días por decenio en los últimos cuarenta años (latitudes altas del hemisferio norte) y los satélites revelan que la reducción de la capa de nieve desde finales de los años sesenta ha podido alcanzar el 10%. En relación a la innivación, los modelos climáticos han permitido cuantificar el efecto que tendrá un aumento moderado de la temperatura (1,8-2ºC): mientras que en los Alpes del Sur el descenso de días de nieve alcanzará los 87 días al año en lugar de los 124 actuales (30%), en los Pirineos pasará de 30 a 49 días al año, llegando hasta el 45% en determinados macizos. En altitudes por debajo de los 2.500 metros, los efectos del calentamiento serán muy importantes, traduciéndose en un fusión más rápida, sobre todo en primavera, y en una menor persistencia de la nieve: se ha estimado que el acortamiento de la estación útil para el esquí podría acercarse a un mes por año en lo Alpes del Sur, mientras que en los del Norte, el espesor medio del manto nival se reduciría de un metro a 60 cm. Los estudios realizados por países como Canadá, Estados Unidos, Austria, Francia, Suiza y organismos internacionales, como el IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático), indican que la mayor amenaza que afectará a la industria del turismo de invierno será la generada por los cambios en la disminución y distribución de la innivación.

En Suiza una estación es considerada rentable si tiene una innivación suficiente, es decir, si en el transcurso de siete inviernos sobre 10, una capa de nieve (30-50 cm.) permite la práctica del esquí durante al menos 100 días (entre el 1 de diciembre y el 15 de abril). Pues bien, como consecuencia del cambio climático, la innivación suficiente sólo se producirá a partir de los 1.800 m, lo que supondrá que las estaciones consideradas rentables no superarán el 44% del total actual. La consecuencia es evidente: las estaciones situadas a menor altitud acabarán desapareciendo por falta de nieve, mientras que las regiones situadas a mayor altitud (por encima de los 2.000 m) concentrarán el número más elevado de actividades turísticas consideradas rentables. Hoy en día, las estaciones de las regiones más bajas de los Alpes se encuentran prácticamente paralizadas o no alcanzan apenas a costear las inversiones consideradas como necesarias (cañones de nieve, nivelación de pistas, etc.), por lo que los representantes de turismo reconocen que “las estaciones de invierno en los Alpes no sobrevivirán si no son capaces de garantizar una innivación suficiente”

Los datos disponibles para la montaña cantábrica corroboran las tendencias a nivel mundial. En la zona objeto de este informe podemos tomar como referencia la estación de Portilla de la Reina, en la que se observa una ligera tendencia al aumento de días de lluvia, una disminución notable de los días de nieve, y unas temperaturas diurnas muy benignas que contribuyen a su rápida fusión. A pesar de que en España no existe una información tan detallada como en otros regiones europeas, las conclusiones obtenidas en zonas de montaña como los Alpes pueden ser extrapolables a la Región Cantábrica, a condición de tener en cuenta que la diferencia de climas implica que los mismos fenómenos se producen a una altitud varios cientos de metros superior. Queda, por tanto, claro que nuestras montañas se sitúan en la franja que más va a sufrir las consecuencias negativas del cambio climático, y que resulta evidente la escasa viabilidad y rentabilidad de la construcción y mantenimiento de una estación de esquí en el área de San Glorio-Peña Prieta.”