200 voluntarios de Cantabria y Asturias plantan 825 árboles frutales para el oso pardo y reclaman iniciativas reales para frenar el cambio climático

200 voluntarios de Cantabria y Asturias plantan 825 árboles frutales para el oso pardo y reclaman iniciativas reales para frenar el cambio climático

200 voluntarios de Cantabria y Asturias plantan 825 árboles frutales para el oso pardo y reclaman iniciativas reales para frenar el cambio climático 150 150 Fundación Oso Pardo

Dos centenares de voluntarios se sumaron el pasado fin de semana a las actividades mundiales para reclamar más medidas contra el cambio climático, justo un día antes de inaugurarse la ‘Cumbre del Clima en París 2015’. El escenario fue el Parque Natural de Somiedo (Asturias) y la localidad de Entrambasaguas de Campoo de Suso (Cantabria), donde se llegaron a plantar 825 árboles frutales que en el futuro darán de comer al oso pardo.

A la cita acudieron niños y adultos que plantaron árboles de interés osero como son los arraclanes, cerezos y manzanos, que algún día servirán de alimento a los osos cantábricos de la zona. Además, estas plantaciones de razas autóctonas tienen como objetivo asegurar la comunicación de los núcleos de la población cantábrica de oso pardo. Durante la jornadas se realizaron rutas interpretativas; como por ejemplo analizar huellas de oso, ungulados y pequeños carnívoros que aparecían en el transcurso del camino, se habló de la necesidad de conservación del oso pardo y su cohabitación con las actividades humanas como puede ser la apicultura, de la importancia que tiene la presencia de este gran carnívoro para el equilibrio de la cadena trófica, entre otras.

También se abordaron los problemas que conlleva el cambio climático, ya que estas actividades en Somiedo y Entrambasaguas se realizaron el día antes de inaugurarse la Cumbre del Clima de París (COP21). Se explicó a los más pequeños, que fueron más de la mitad de los asistentes, que la acción de plantar árboles había ayudado a minimizar la huella de carbono. Durante las charlas, los infantes se mostraron concienciados y preocupados al mismo tiempo, algo muy valorable porque ellos forman parte de las generaciones venideras.