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La Fundación Oso Pardo pide una reunión de la Mesa del Oso de Cantabria

La Fundación Oso Pardo pide una reunión de la Mesa del Oso de Cantabria 1500 1125 Fundación Oso Pardo

Prevenir el acercamiento de los osos a los pueblos y sus entornos es vital para asegurar la coexistencia con esta especie emblemática de las montañas cantábricas, un reto en el que Cantabria va con retraso respecto a Asturias y Castilla y León. Para la Fundación Oso Pardo, es urgente consensuar con el territorio un Plan de Acción para la coexistencia, en la línea de las acciones desarrolladas en el occidente de la Cordillera Cantábrica, y pide para ello una reunión de la Mesa del Oso.

La Fundación Oso Pardo (FOP) aplaude la Proposición No de Ley aprobada por unanimidad esta semana por el Parlamento de Cantabria, en la que se pedían medidas para mantener a los osos alejados de los núcleos habitados. La FOP entiende y comparte la preocupación de los vecinos de Liébana, donde este verano se han vuelto a detectar osos buscando fruta cerca de las casas.

En los últimos años, la FOP remitió al Gobierno de Cantabria tres informes sobre este problema, reclamando la adopción de medidas preventivas en el entorno de los pueblos, una petición que no fue atendida por el anterior equipo de Gobierno.

Para la FOP, es urgente trasladar a Cantabria las acciones que ya se están realizando en el occidente de la Cordillera Cantábrica. Allí, los 9 ayuntamientos con mayor población de la especie (6 en el suroccidente asturiano, y 3 en el Alto Sil leonés) están liderando un proyecto para evitar la entrada de los osos en los pueblos y mitigar los posibles conflictos con la especie: el LIFE “Coexistencia entre Humanos y Osos”, coordinado por la FOP y con participación de las administraciones autonómicas.

Un Plan de Acción para la coexistencia con el oso en Cantabria debería trabajar en tres líneas principales, siempre consensuadas con los habitantes del territorio:

  • Disuasión, captura y radioseguimiento de ejemplares: se trata de una acción esencial en los casos de ejemplares en proceso de habituación a buscar “comida fácil” en los entornos de poblaciones, que ya se desarrolla en Castilla y León y Asturias en el marco del Protocolo de Intervención con Osos en la Cordillera Cantábrica. El radioseguimiento de estos ejemplares ofrece información muy valiosa, y permite actuar con eficacia y rapidez para aplicar medidas de condicionamiento negativo (por ejemplo, disparar pelotas de goma) en caso de que reincidan en sus comportamientos.
  • Medidas preventivas y acciones en el hábitat: para evitar encuentros fortuitos en distancias próximas deben realizarse desbroces en los caminos frecuentados por los vecinos/as y en perímetros alrededor de los pueblos, una medida muy positiva para que los núcleos habitados sean más seguros también frente a los incendios. Igualmente es fundamental intervenir en el hábitat, diseminando por el territorio plantaciones de frutales para el oso alejadas de los pueblos, para complementar la comida que ofrece el monte.
  • Campañas informativas en el territorio: para conocer las causas y consecuencias de la presencia de osos en el entorno de los pueblos y cómo actuar ante la presencia próxima de ejemplares. Estas campañas deben incluir, además del vecindario, a sectores como la ganadería extensiva, la apicultura o el turismo.

Asociado a estas acciones, debe continuarse con el pago ágil de los daños que causen los osos en apicultura, frutales y ganadería, y al tiempo establecer líneas de apoyo a las medidas de prevención de esos daños (la FOP ha aportado 212 pastores eléctricos desde el año 2002 a los apicultores de Cantabria para proteger sus colmenares). Y, por supuesto, actualizar el Plan de Recuperación del oso pardo en Cantabria aprobado en 1989 y que ahora es un documento obsoleto, priorizando en la revisión los objetivos y las actividades de coexistencia entre humanos y osos.

Aunque la especie sigue en la categoría legal de “En Peligro de Extinción”, la progresiva recuperación del oso pardo cantábrico es un éxito de conservación reconocido internacionalmente, y en el proceso ha sido imprescindible la colaboración de los actores y sectores clave del territorio. Por eso, estas acciones en favor de la coexistencia solo funcionarán si son compartidas y consensuadas con las comarcas oseras, como se está haciendo en el occidente cantábrico en el marco del citado proyecto LIFE “Coexistencia entre Humanos y Osos”, cofinanciado por la Unión Europea.

En ese sentido, la FOP considera muy positiva la creación de la Mesa de Coordinación del Oso Pardo en Cantabria, una iniciativa del Gobierno regional que se acordó en julio de este año, en una reunión con la participación de los alcaldes de las zonas oseras y de nuestra fundación. La FOP espera que la Mesa se reúna pronto para consensuar las acciones necesarias para la coexistencia entre los humanos y sus actividades y la población de osos.

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Sensibilizando sobre el oso pardo a los visitantes y habitantes del Parque Nacional de los Picos de Europa

Sensibilizando sobre el oso pardo a los visitantes y habitantes del Parque Nacional de los Picos de Europa 2040 1530 Fundación Oso Pardo

El Parque Nacional de los Picos de Europa, en la cordillera Cantábrica, es una de las grandes joyas de la naturaleza ibérica: un espacio representativo de la belleza y diversidad de los ecosistemas de montaña del norte peninsular, con el oso pardo como uno de los grandes emblemas de su riqueza ambiental.  

Con el objetivo de que los habitantes y visitantes de este espacio protegido y su área de influencia valoren esta excepcional riqueza, el Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN) y la Fundación Oso Pardo (FOP) trabajan conjuntamente en labores informativas y de sensibilización. 

Un año más, se están desarrollando charlas informativas y otras acciones en el entorno del Parque Nacional, una campaña conjunta que se extenderá hasta finales de año. Las poblaciones de oso pardo en la Cordillera Cantábrica se están recuperando gracias a los esfuerzos de muchos actores políticos y sociales, pero las visitas a estos espacios naturales y las actividades de ocio en la montaña también están experimentando un crecimiento constante en los últimos años.  

La presencia cada vez mayor de senderistas, deportistas y otros colectivos por los montes oseros lleva aparejadas mayores probabilidades de encuentros con los osos. Por eso, uno de los focos de las charlas y las labores informativas es difundir las recomendaciones para recorrer los montes y bosques oseros del Parque Nacional de los Picos de Europa de forma responsable y segura, tanto para las personas como para los osos.

En ese sentido, se han colocado carteles informativos en algunos de los puntos de mayor afluencia del Parque Nacional, con un QR para consultar el vídeo animado “Consejos para recorrer las montañas del oso pardo”, elaborado en el marco del proyecto LIFE Osos con Futuro. En esos mismos puntos turísticos y de atención a los visitantes se repartirán 100.000 flyers, también con acceso al vídeo.  

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El radioseguimiento del oso pardo, una herramienta imprescindible para la coexistencia con la especie

El radioseguimiento del oso pardo, una herramienta imprescindible para la coexistencia con la especie 1500 1125 Fundación Oso Pardo

En Asturias se desarrolla un programa de marcaje de osos centrado en ejemplares en proceso de habituación, para evitar que reincidan en comportamientos como entrar en entornos habitados en busca de comida fácil, como basura de contenedores o frutales.

Coordinada por la Administración autonómica, la iniciativa es desarrollada por un equipo de técnicos y Agentes del Medio Natural del Principado, investigadores del Instituto Mixto de Investigación en Biodiversidad (Universidad de Oviedo – CSIC – Principado de Asturias), y personal especializado de la Fundación Oso Pardo y de la Fundación Oso de Asturias.

En las acciones del programa, en las que siempre interviene un veterinario especializado, la máxima prioridad es el bienestar y la seguridad de los osos, y para ello se trabaja en red en el marco de un grupo de trabajo específico con otras comunidades oseras y con el MITECO, con un modelo de intercambio de información y mejora continua.

En los últimos días se han difundido dos noticias falsas, con el único fin de atacar esta iniciativa tan necesaria para la conservación y la coexistencia con la especie. El diario asturiano “La Nueva España” difundió este fin de semana unas imágenes de una supuesta “osezna” que corría peligro por un collar de radioseguimiento en Proaza.

Lo cierto es que el animal es una osa adulta, con una edad estimada de unos 15 años, a la que se le colocó un collar en abril de 2023 después de atacar varios gallineros y haberse acercado a contenedores en busca de basura.
Ya lleva más de un año radiomarcada, incluido un periodo de hiperfagia, cuando los osos engordan para prepararse para el invierno, y de hibernación. Desde el momento de su captura, la osa ha sido avistada por los Agentes del Medio Natural y los equipos del programa en múltiples ocasiones, la última este mes de agosto, y siempre se la ha visto en un estado similar al resto de osos del entorno.

Para el radioseguimiento de los osos cantábricos se utilizan collares GPS de tecnología punta, que cuentan con unas bandas de algodón que se deterioran con el tiempo para que se suelten en alrededor de un año, por lo que es previsible que la osa pierda el collar próximamente.

El segundo bulo aprovechaba la triste aparición de un oso macho paralítico en el pueblo de Aguino (Parque Natural de Somiedo) la semana pasada, que tuvo que ser sacrificado por sus gravísimas heridas.

El bulo relacionaba las lesiones del oso con las acciones del programa de radioseguimiento: es rotundamente falso, pues aunque se ha colocado alguna trampa “culvert” en el Parque Natural de Somiedo, ningún ejemplar ha entrado en ellas.

En las acciones del programa se utilizan las trampas cilíndricas de tipo “culvert”, las más extendidas a nivel mundial, ya que son idóneas para asegurar el bienestar, minimizar el estrés del animal y facilitar su manejo. Las trampas se colocan en lugares y momentos concretos, conectadas a un sistema de videovigilancia: así, el equipo se moviliza de inmediato si la trampa se activa y captura un ejemplar.

Estas actuaciones se realizan en el marco del Protocolo para la intervención con osos en la cordillera cantábrica, elaborado por Asturias, Galicia, Castilla y León y Cantabria y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y aprobado por la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad el 24 de enero de 2019.

El programa de marcaje permite contar con alertas tempranas de posibles conflictos entre el oso y las actividades humanas, y los ejemplares marcados actúan como centinelas de problemas de conservación que afectan a la especie y a la fauna silvestre en general.

Desde la FOP reafirmamos nuestro firme compromiso con esta iniciativa de radioseguimiento científico: una herramienta imprescindible para asegurar la coexistencia entre la especie y las personas que habitan en territorios oseros.

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La Fundación Oso Pardo y DEPANA detectan a dos familias de osos con cachorros en la Val d’Aran

La Fundación Oso Pardo y DEPANA detectan a dos familias de osos con cachorros en la Val d’Aran 1200 675 Fundación Oso Pardo

Un equipo de naturalistas de la Fundación Oso Pardo y DEPANA ha detectado dos grupos de familias de osos pardos en la Val d’Aran.
Es el resultado del seguimiento y vigilancia de la especie que los naturalistas realizan cada primavera en la zona, coordinados por el experto en osos pardos y miembro de la FOP y de DEPANA, Marc Alonso.

El resultado de este seguimiento ha sido el hallazgo de una hembra con dos cachorros de un año y otra con uno solo. Además, también se ha podido filmar a un ejemplar joven, probablemente nacido el año pasado y recientemente emancipado de la madre.

La FOP y DEPANA han difundido un vídeo donde se pueden apreciar los seis ejemplares observados. Las imágenes se han grabado a más de un kilómetro de distancia para no interferir en el comportamiento de los animales.

 

Unos 90 ejemplares en el Pirineo

La población de osos en el Pirineo crece cada año. Varias osas se han reproducido con éxito este 2024 hasta el punto de que, según las últimas informaciones, la población de osos en el Pirineo está en torno a los 90 ejemplares. Se estima que la tasa media de crecimiento anual de la población de osos en los últimos cuatro años ha sido del 10,94%.

Esta recuperación ha ido acompañada de importantes ayudas públicas destinadas a financiar medidas preventivas como el agrupamiento de rebaños o la protección de los colmenares, muy eficaces para evitar los ataques del plantígrado. Desde la FOP y DEPANA siempre se ha defendido el desarrollo de estas medidas, que demuestran que la coexistencia del oso y las actividades tradicionales es posible.

Actividad de seguimiento de las entidades

La conservación del oso pardo es una de las prioridades de la FOP y de DEPANA, al tratarse de una especie catalogada en la categoría «en peligro de extinción» en el Pirineo. De hecho, las directivas de la Unión Europea inventarían el oso pardo como “especie de protección prioritaria”. Entre las actuaciones que se llevan a cabo está el seguimiento y vigilancia de la especie, y la mejora de la aceptación e información sobre el oso pardo.

Actualmente, existe un interés creciente por ver a los osos pirenaicos en su hábitat. Este es un fenómeno global que está sucediendo en muchos lugares de América y Europa, y en este sentido el Pirineo no es una excepción. El oso como símbolo de naturaleza salvaje y bien conservada es un animal muy apreciado para los amantes de la naturaleza y el ecoturismo.

La observación de la especie es uno de los principales atractivos en algunas zonas de la cordillera cantábrica. Por tanto, su recuperación es una oportunidad para contribuir al desarrollo sostenible en las comarcas pirenaicas, siempre que este turismo de observación se efectúe de manera responsable hacia el oso y la población local.

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La Audiencia Provincial de Palencia confirma la condena al cazador que mató a una osa en la Montaña Palentina, con la pena que solicitaron la Fiscalía y la Fundación Oso Pardo

La Audiencia Provincial de Palencia confirma la condena al cazador que mató a una osa en la Montaña Palentina, con la pena que solicitaron la Fiscalía y la Fundación Oso Pardo 1920 1080 Fundación Oso Pardo

El recurso planteado por el acusado de matar a una hembra de oso pardo durante una cacería de jabalí en Ventanilla (Parque Natural de la Montaña Palentina) en noviembre de 2020 ha sido rechazado por la Audiencia Provincial de Palencia, que ha confirmado íntegramente la sentencia dictada por el Juzgado de lo Penal de Palencia en febrero de este año: dos años de prisión, cuatro de inhabilitación para la caza y a un pago de 17.505,95 euros en concepto de responsabilidad civil. Es la pena que solicitó la Fiscalía y a la que se sumó la Fundación Oso Pardo (FOP) durante el juicio oral.

La Audiencia condena al acusado, vecino de Velilla del Río Carrión, como autor material de un delito contra la fauna por provocar la muerte de una osa que estaba acompañada de un osezno, que no fue encontrado pese al operativo de búsqueda desplegado tras la cacería.

La Audiencia concluye con claridad que “la suma de indicios incriminatorios es tal que resulta imposible construir un relato exculpatorio aceptable sobre la base de la prueba practicada y de su contenido”. Avala tanto el trabajo de la Guardia Civil en su atestado y tomas de declaración, como las diligencias practicadas en fase de instrucción en Cervera de Pisuerga (Palencia), así como el minucioso y detallado análisis del Juzgado de lo Penal de Palencia.

Se confirma que “el disparo fue realizado por el acusado a una distancia de unos 40 metros sin extremar las precauciones necesarias, sin emplear el visor que llevaba, pese a ser advertido y ser conocedor de que se encontraba en una zona osera, y sin comprobar ni cerciorarse con toda la seguridad que es necesaria por el lugar en el que se encontraba (Reserva de Parque Natural con una reducida población osera) del tipo de especie o ejemplar al que estaba disparando”.

También se da relevancia a que el condenado “es residente habitual en la zona, jefe de cuadrilla en ese momento y cazador habitual, habida cuenta de que ocupaba el mejor puesto de todos, que él eligió y en la zona más alta y con mejor visión.” Por ello, la Audiencia concluye que existió “dolo eventual” en la conducta del cazador.

La Audiencia Provincial confirma que el cazador deberá pagar 17.505,95 euros a la Junta de Castilla y León en concepto de responsabilidad civil. Esa indemnización es la mitad de la reclamada por la Fiscalía y la FOP durante el juicio oral, pues la sentencia atribuye parte de la responsabilidad a la propia Junta de Castilla y León, “al autorizar a través de sus funcionarios una cacería en momento prohibido e inadecuado”.

La sentencia de la Audiencia Provincial también reconoce la complejidad de la causa y el elevado número de diligencias y actuaciones practicadas, y la contribución activa para el esclarecimiento del proceso de las acusaciones populares. El cazador tendrá que pagar las costas procesales de la FOP, como ya determinó la sentencia de febrero, avalando así el trabajo desarrollado por la Fundación a través del despacho que la asesora, EcoUrban.

Tras esta histórica sentencia, la FOP reafirma su compromiso con la defensa jurídica de esta especie amenazada, y seguirá personándose como acusación popular en todos los procesos judiciales abiertos por la aparición de osos muertos o heridos en nuestro país.

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Cuatro fundaciones de protección de la naturaleza reclaman la prohibición de parques eólicos en espacios de alto valor ambiental

Cuatro fundaciones de protección de la naturaleza reclaman la prohibición de parques eólicos en espacios de alto valor ambiental 1000 563 Fundación Oso Pardo

La muerte la pasada semana de la hembra de quebrantahuesos Masía, mutilada por las aspas de un aerogenerador en el Maestrazgo de Teruel, ha puesto de manifiesto el impacto de la expansión descontrolada de la energía eólica sobre la biodiversidad en España.
Cuatro fundaciones de protección de la naturaleza (Fundación Global Nature, Fundación Naturaleza y Hombre, Fundación Oso Pardo y Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos) alertan sobre la mortalidad masiva de fauna en parques eólicos, un problema del que solo se detecta la punta del iceberg.

Casi 9.000 aves fueron halladas muertas tras chocar con aerogeneradores en tan solo tres años (2020-2021-2022), según cifras aportadas por las comunidades autónomas ante una petición de información pública. Sin embargo, son datos incompletos: además de la dificultad de encontrar los cadáveres, algunas de las comunidades autónomas con más potencia eólica instalada (como Andalucía o Castilla y León), no cuentan con registros completos o no aportaron sus datos.

El impacto va al alza debido a la considerable expansión de explotaciones eólicas en España, muchas de ellas situadas en zonas de alto valor natural e, incluso, con perspectivas de instalarse en territorios protegidos por la Red Natura 2000 tal y como se propone en el Maestrazgo turolense. “Un hecho que podría incrementar sustancial y dramáticamente el número de aves muertas en los próximos años”, alertan desde las cuatro entidades.

Cumplir la protección de espacios naturales

Ante esta situación, las fundaciones reclaman que se prohíba explícitamente la instalación de parques de energía eólica en espacios de alto valor medioambiental. “Algo que no deja de ser, en realidad, el estricto cumplimiento de las medidas de protección con la que ya cuentan los espacios naturales protegidos (ENP), terrestres o marinos, que así constan en las distinta normativas autonómicas y estatales, incluyendo los que forman parte de la Red Natura 2000 o se encuentran en tramitación; además de sus áreas de influencia”, afirman.

Así mismo solicitan que se incorpore en el condicionado de las licencias de explotación la inclusión de radares y medidas preventivas que pueden reducir de forma notable la mortalidad de las aves.

Se trata de un problema muy superior al que se reconoce en las incompletas cifras oficiales. Según las estimaciones de distintos estudios avalados por la comunidad científica, el número de aves muertas por esta causa oscilaría entre 1.355.711 y 2.109.400 al año, considerando la potencia eólica instalada en 2021 (la actual es sustancialmente mayor).

“La eólica es una energía necesaria e imprescindible para realizar una transición hacia fuentes renovables. Sin embargo, su desarrollo actual supone un impacto inasumible sobre la diversidad natural y animal que nos rodea. Más aún cuando existe tecnología preventiva que podría mitigar de forma extraordinaria este grave daño a la biodiversidad española”, explican desde estas fundaciones.

Para estas cuatro fundaciones, los que forman parte de la Red Natura 2000 no son los únicos espacios que deberían preservarse de la instalación de nuevos parques eólicos: también deberían protegerse aquellos amparados por convenios internacionales suscritos por España, los humedales que constan en el Inventario Nacional de Humedales, los hábitats que merezcan ser preservados, aquellas áreas críticas identificadas en los Planes de Recuperación y Conservación de especies amenazadas y las zonas con potencial de afección de efecto barrera en corredores migratorios marinos.

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Correos colabora con la Fundación Oso Pardo a través del Redondeo con Impacto

Correos colabora con la Fundación Oso Pardo a través del Redondeo con Impacto 1200 675 Fundación Oso Pardo

Microdonaciones para apoyar grandes causas. Es la idea del ‘Redondeo con Impacto’, una iniciativa de Correos que permite a los clientes de su red de oficinas añadir pequeñas aportaciones a su pedido que se destinan a fines solidario. Hasta mediados de julio, los clientes de Correos tendrán la oportunidad de contribuir a la conservación del oso pardo a través de esta iniciativa, apoyando la labor de la Fundación Oso Pardo (FOP).

La iniciativa ofrece la posibilidad, de manera muy sencilla, de hacer una pequeña aportación económica cada vez que los clientes utilizan su tarjeta como medio de pago. Todos los fondos recaudados se destinarán a los programas de la FOP, apoyando la mejora del hábitat de la especie, la investigación científica aplicada a su conservación, o fomentando la coexistencia con las actividades humanas y la sensibilización de la población en áreas oseras.

Gracias a esta colaboración entre Correos y la FOP, la población de osos de la Cordillera Cantábrica se beneficiará al encontrar mayor disponibilidad de alimento en el monte, un entorno más seguro y más sensibilización por parte de los habitantes del territorio y de sus visitantes.

Desde la FOP invitamos a todos los clientes de Correos a no olvidar redondear su pago cuando vayan a sus oficinas, con un pequeño gesto que tendrá un gran impacto en la conservación de esta especie en peligro. La iniciativa se desarrolla a través de la empresa social Worldcoo, una herramienta online nacida para conectar empresas con causas solidarias a través del redondeo solidario.

Para más información: https://correos.worldcoo.com/ddf9eb8a-e80f-4686-a796-1a141b70bd43

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El territorio reitera su compromiso por la coexistencia con el oso pardo en una reunión de alcaldes en Somiedo

El territorio reitera su compromiso por la coexistencia con el oso pardo en una reunión de alcaldes en Somiedo 1600 900 Fundación Oso Pardo

Queremos osos, pero fuera de los pueblos. Es el mensaje que han reiterado hoy los seis concejos con mayor densidad de osos de Asturias (Somiedo, Belmonte de Miranda, Proaza, Cangas del Narcea, Degaña e Ibias), reunidos con el Principado y la Fundación Oso Pardo (FOP) en la constitución de la Mesa de coordinación asturiana del proyecto LIFE Coexistencia entre Humanos y Osos. La iniciativa, de la que forman parte como socios nueve ayuntamientos de Asturias y de Castilla y León, busca mitigar los posibles conflictos con la especie y lograr que no haya ni un solo oso habituado a las personas en la Cordillera Cantábrica.

Durante la reunión de la Mesa de coordinación del proyecto en Asturias, se han acordado los detalles del plan de acción para evitar la presencia de osos en las inmediaciones de los pueblos, desarrollado por dos equipos de prevención gestionados por los propios ayuntamientos.

Los alcaldes y representantes de la FOP y del Principado de Asturias, a las puertas del ayuntamiento de Somiedo

Entre las funciones de los equipos, formados por trabajadores locales, estará mantener perímetros de seguridad en los pueblos y en los caminos mediante desbroces de vegetación; limpiar acumulaciones ilegales de basura que puedan atraer a los osos; y la plantación de árboles frutales lejos de los pueblos. En toda el área de actuación del proyecto, en Asturias y el noroeste de León, se plantarán 50.000 frutales autóctonos en 250 bosquetes para generar más recursos alimenticios para los osos en el monte y disuadirles de buscar comida fácil en los asentamientos humanos.

Objetivo: cero osos habituados en la Cordillera Cantábrica

La meta del proyecto, coordinado por la FOP y financiado por el programa LIFE de la Unión Europea, es que no haya ni un solo oso habituado a las personas o a fuentes de alimentación de procedencia humana, como las basuras.

Tal y como se define en el Protocolo de Intervención con Osos en la Cordillera Cantábrica (aprobado en 2019 por la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad), “un oso habituado es un oso que de manera recurrente accede a zonas habitadas en busca de recursos tróficos (alimentación) accesibles como por ejemplo huertas o contenedores de basura y no presentan respuesta de huida ante la presencia humana”.

Una joven osa buscando comida dentro de un contenedor, en el suroccidente de Asturias

En el marco del proyecto, un equipo especializado de la FOP responderá de manera inmediata ante situaciones problemáticas: por ejemplo, protegiendo gallineros, árboles frutales u otros bienes que atraigan a los plantígrados. En este sentido, el proyecto complementa y potencia las acciones que viene desarrollando en la Consejería de Medio Rural y Política Agraria del Principado para asegurar la coexistencia con la especie en Asturias. Está prevista la captura y radioseguimiento de 10 osos, priorizando aquellos ejemplares con comportamientos de habituación a comida fácil en los entornos de poblaciones, y también se instalarán contenedores y cubre-contenedores de basura a prueba de osos.

Coordinado por la Fundación Oso Pardo, son socios del LIFE Coexistencia entre Humanos y Osos los 9 ayuntamientos con mayor densidad de osos en España (Somiedo, Belmonte de Miranda, Proaza, Cangas del Narcea, Degaña e Ibias, en Asturias, y Villablino, Páramo del Sil y Palacios del Sil en León). La Junta de Castilla y León y el Gobierno del Principado de Asturias dan respaldo al mismo como asociados, y la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León y la Fundación Oso de Asturias participan como colaboradores.

Más información: página web del proyecto

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Kick-off of a project to recover chestnut groves as a driving force for rural development and brown bear conservation

Kick-off of a project to recover chestnut groves as a driving force for rural development and brown bear conservation 2000 1125 Fundación Oso Pardo

Chestnut groves are a cultural and natural treasure of the Cantabrian Mountains that are highly threatened due to the abandonment of traditional uses, the incidence of pests and diseases, and rural depopulation. To enhance their role as an ecosystem that generates bioeconomy and rural development, the Brown Bear Foundation (FOP) will lead a project that will recover and enhance the value of traditional fruiting chestnut groves in bear areas of Asturias, Cantabria and Castilla y León. In a context of climate change, these forests will play a key role in the future of the Cantabrian brown bear as a secure and stable food source.

Coordinated by the Brown Bear Foundation (FOP), the ‘Chestnuts, bears and rural development’ project is supported by the Biodiversity Foundation of the Ministry for Ecological Transition and the Demographic Challenge (MITECO), with a total budget of 2,026,790.40 euros. The University of Oviedo, SEO/BirdLife, the Asturias Bear Foundation and the Camino Lebaniego Foundation are participating as partners, and it will run until December 2025, within the framework of the Recovery, Transformation and Resilience Plan (PRTR), financed by the European Union – NextGenerationEU.

Involving the inhabitants of the Cantabrian Mountains’ bear areas, the project will enhance the value of the traditional chestnut groves – which are suffering a strong process of abandonment – with the intention of recovering them, improving their health and vitality, and increasing fruit production.

The goal of the project is to recover 108 hectares of these forests in Asturias, Cantabria and Castille and León, a service that will be offered free of charge to public and private landowners in the areas of action. It will also plant 12,000 trees grafted with traditional and local varieties, some of which are at high risk of disappearing.

In Castille and León, the project will work in the León municipalities of Palacios del Sil, Páramo del Sil and Villablino. In Asturias, efforts will concentrate on the councils with the highest density of bears, in the west and centre. And towards the east of the Cantabrian Mountains, work will be carried out in the Liébana valley in Cantabria.

In addition to the creation of green jobs and rural revitalisation, prioritising the hiring of women, the project will offer training to owners and forestry workers on the management and handling of chestnut trees, the fight against pests and diseases, and marketing processes and channels. Chestnuts are a healthy food and a forest product with high added value, with great potential as a driver of rural development.

The chestnut tree, key to the future of the Cantabrian brown bear

In autumn bears roam the forests in search of nuts such as acorns and beechnuts, a vital source of fat for hibernation. The production of the oak and beech forests of the Cantabrian Mountains varies from year to year, but well-preserved and managed chestnut groves produce fruit much more consistently, autumn after autumn: chestnuts are therefore a safe, nutritious and energetic food in the diet of the plantigrade.

This relationship will become increasingly important in the future, as the chestnut tree, which is thermophilic in nature, is one of the trees that is resilient to climate change in the Cantabrian Mountains. According to several scientific studies, chestnut trees will be able to expand their optimum habitat to higher altitude areas. They will therefore be key to the conservation of the bear and other species that feed on fruit, such as forest birds. These, in turn, provide important ecosystem services, such as biological control of insect pests that can affect chestnut trees.

Along these lines, the project will contribute to improving scientific knowledge on traditional chestnut tree varieties, their conservation and management, their recovery potential and their suitability in the new climate scenario.

The project will highlight the link between bears and chestnut trees as a sustainable tourism asset. Three interpretative routes will be prepared and signposted in bear areas, and six corras, the traditional constructions used to preserve chestnuts, will also be restored.

In order to assess their social profitability and their importance for the well-being and development of the rural environment, an economic analysis of the ecosystem services generated by these landscapes is planned. Two studies will also be carried out on their importance for biodiversity, focusing on forest birds and the conservation of bears.

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Una iniciativa apuesta por los castañares tradicionales como motor del desarrollo rural y la conservación del oso pardo

Una iniciativa apuesta por los castañares tradicionales como motor del desarrollo rural y la conservación del oso pardo 2000 1125 Fundación Oso Pardo

Los castañares son un tesoro cultural y natural de la Cordillera Cantábrica muy amenazado por el abandono de los aprovechamientos tradicionales, la incidencia de plagas y enfermedades, y la despoblación. Para potenciar su papel como ecosistema generador de bioeconomía y desarrollo rural, la Fundación Oso Pardo (FOP) liderará un proyecto que recuperará y pondrá en valor castañares tradicionales de fruto en áreas oseras de Asturias, Cantabria y Castilla y León. En un contexto de cambio climático, estos bosques jugarán un papel clave en el futuro del oso pardo cantábrico como fuente de alimento seguro y estable.

Coordinado por la Fundación Oso Pardo (FOP), el proyecto “Castañas, osos y desarrollo rural” cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), con un presupuesto total de 2.026.790,40 euros. Participan como socios la Universidad de Oviedo, SEO/BirdLife, la Fundación Oso de Asturias y la Fundación Camino Lebaniego, y se desarrollará hasta diciembre de 2025, enmarcado en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.

Implicando a los habitantes del territorio de las áreas oseras de la Cordillera Cantábrica, el proyecto pondrá en valor los castañares tradicionales -que sufren un fuerte proceso de abandono- con la intención de recuperarlos, mejorar su salud y vitalidad, y aumentar la producción de fruto.

La meta del proyecto es recuperar 108 hectáreas de estos bosques en Asturias, Cantabria y Castilla y León, un servicio que se ofrecerá de manera gratuita a propietarios públicos y privados de las áreas de actuación. También se plantarán 12.000 árboles injertados con variedades tradicionales y locales, algunas en alto riesgo de desaparición.

En Castilla y León, el proyecto actuará en los municipios leoneses de Palacios del Sil, Páramo del Sil y Villablino. En Asturias, los esfuerzos se concentrarán en los concejos con mayor densidad de osos, en el occidente y el centro. Y hacia el oriente de la Cordillera Cantábrica se trabajará en el valle de Liébana, en Cantabria.

Además de la creación de empleo verde y dinamización rural, priorizando la contratación de mujeres, el proyecto ofrecerá formación a propietarios y trabajadores forestales sobre la gestión y manejo del castaño, la lucha contra plagas y enfermedades, y procesos y canales de comercialización. La castaña es un alimento saludable y un producto forestal de alto valor añadido, con un gran potencial como motor de desarrollo rural.

El castaño, clave para el futuro del oso pardo

En otoño los osos recorren los bosques en busca de frutos secos como bellotas y hayucos, una fuente vital de grasas para la hibernación. La producción de los robledales y hayedos de la Cordillera Cantábrica varía cada año –son árboles veceros, pero los castañares y soutos bien conservados y gestionados producen fruto de manera mucho más constante, otoño tras otoño: las castañas son por ello un alimento seguro, nutritivo y energético en la dieta del plantígrado.

Esta relación será cada vez más importante en el futuro, pues el castaño -de carácter termófilo- es uno de los árboles resilientes al cambio climático en la Cordillera Cantábrica. Según diversos estudios científicos, los castañares podrán expandir su hábitat óptimo a áreas de mayor altitud. Por eso serán claves para la conservación del oso y de otras especies que se alimentan de frutos, como las aves forestales. Estas, a su vez, proveen de importantes servicios ecosistémicos, como es el control biológico de las plagas de insectos que pueden afectar a los castaños.

En esta línea, como parte del proyecto se contribuirá a mejorar el conocimiento científico sobre las variedades tradicionales de castaño, su conservación y manejo, el potencial de recuperación y su idoneidad ante el nuevo escenario climático.

El proyecto pondrá en valor el vínculo entre osos y castaños como un activo de turismo sostenible. Se acondicionarán y señalizarán tres rutas interpretativas en áreas oseras, y también se restaurarán seis corras, las construcciones tradicionales utilizadas para conservar las castañas.

Para evaluar su rentabilidad social y su importancia para el bienestar y el desarrollo del medio rural, está previsto elaborar un análisis económico sobre los servicios ecosistémicos generados por estos paisajes. También se realizarán dos estudios sobre su importancia para la biodiversidad, con el foco en las aves forestales y la conservación de los plantígrados.

Más información en la web del proyecto

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